Lunes 1 de enero no fue solo el primer día del año nuevo, sino también la Jornada Mundial de la Paz. En esa ocasión, las parables del Santo Padre Francisco se volvieron en particular a los migrantes y refugiados.  “(…) Los más de 250 millones de migrantes en el mundo, de los que 22 millones y medio son refugiados” dejan sus casas huyendo “de la guerra y del hambre, o (…) se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución, la pobreza y la degradación ambiental”. Por eso, no son más que “hombres y mujeres que buscan la paz”, y que entonces hacen parte del proceso de construcción de la paz mismo, en un camino que puede ser tan difícil como lo que ellos son obligados a emprender para construir sus futuros.

Papa Francisco propone una estrategia para responder a las exigencias de los migrantes y refugiados en cuatros puntos fundamentales: acoger, proteger, promover e integrar, como ya explica en su mensaje del Día Mundial del Migrante y del Refugiado, y invita a considerar la migración, que los datos de la comunidad internacional indican ser un fenómeno que seguirá existiendo en nuestro futuro, “como una oportunidad para construir un futuro de paz”.

 

El Papa con algunos refugiados en Roma, abril 2017

 

En ese sentido, la aspiración de Papa Francisco es que el espíritu de compasión y la visión del futuro y la valentía animen “el proceso que, durante todo el año 2018, llevará a la definición y aprobación por parte de las Naciones Unidas de dos pactos mundiales: uno, para una migración segura, ordenada y regulada, y otro, sobre refugiados. En cuanto acuerdos adoptados a nivel mundial, estos pactos constituirán un marco de referencia para desarrollar propuestas políticas y poner en práctica medidas concretas”.

Aquí puede leer el entero discurso del Santo Padre Francisco en la Jornada Mundial de la Paz.

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