Fue con gran felicidad que hemos participado de la visita del Santo Padre en el Perú compartimos sus intensas palabras sobre uno de los temas  que la Pastoral de Movilidad Humana trabaja: la trata de seres humanos. De hecho, Puerto Maldonado es una de las regiones donde este fenómeno se sufre más , por ello la importancia  de llegar aquí, siendo una de las metas prioritarias del Papa Francisco durante su viaje a Perú.

Las victimas de este fenómeno son traídas a ese lado de la selva con engaño, en la mayoría de los casos con falsas ofertas de empleo obligadas a trabajar en minas en condiciones indignas, o en “prostibares”. Según el Índice Global de Esclavitud 2016, el Perú es el tercer país con mayor tasa de víctimas de esclavitud moderna en América, antecedido por Colombia y México. Al respecto, un informe del Ministerio Público da cuenta que, en 2016, a nivel nacional hubo 1,144 denuncias por el delito de trata de personas. Entre 2009 y 2016 se reportó en los departamentos de Madre de Dios y Amazonas 750 casos.

El Santo Padre, viendo un cartel contra la trata de personas en el aeropuerto donde aterrizó, se pronunció :

“(…) Al llegar a Puerto Maldonado, en el aeropuerto vi un cartel que me llamó la atención gratamente: “Esté atento contra la trata”. Se ve que están tomando conciencia. Pero en realidad deberíamos hablar de esclavitud: esclavitud para el trabajo, esclavitud sexual, esclavitud para el lucro. Duele constatar cómo en esta tierra, que está bajo el amparo de la Madre de Dios, tantas mujeres son tan desvaloradas, menospreciadas y expuestas a un sinfín de violencias. No podemos «naturalizar» la violencia, tomarla como algo natural. No, no se naturaliza la violencia hacia las mujeres, sosteniendo una cultura machista que no asume el rol protagónico de la mujer dentro de nuestras comunidades. No nos es lícito mirar para otro lado, hermanos, y dejar que tantas mujeres, especialmente adolescentes sean «pisoteadas» en su dignidad.”

Papa Francisco, Madre de Dios, 19 de enero 2018

Las mujeres pertenecen a la categoría mas vulnerable tanto en la trata de las personas como en la esclavitud contemporáneas, dos fenómenos profundamente liados, y que se acompañan a profundas formas de violencia contra las adolescentes y las mujeres. Este fenómeno, como exclamó Papa Francisco, «(…) es un clamor que llega al cielo».

No es en vano mencionar aún la importancia y significado de estas palabras, para así difundir la importancia de sensibilizarnos como sociedad acerca de este tema,  esta mención  conmueve, duele y es muy oportuna. Por tanto la Pastoral de Movilidad humana de la Conferencia Episcopal Peruana, siguiendo su lucha contra la trata de personas, tiene previsto visitas de trabajo a Puerto Maldonado para los próximos meses continuando las formaciones para la prevención de este crimen tan inhumano.

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